Ruta de los Palacetes Indianos en Asturias: Ribadesella y Colombres bajo la Lluvia
Has descorrido las cortinas de tu alojamiento rural y el cielo es gris plomo. El orbayu o la lluvia recia del Cantábrico amenazan con arruinarte los planes. Te entiendo perfectamente; me ha pasado cientos de veces en mis más de 25 años recorriendo Asturias cámara en mano. Pero te voy a contar un secreto de veterano: la lluvia es, de hecho, el mejor clima posible para hacer la ruta de los indianos. El contraste de las coloridas mansiones coloniales contra los cielos dramáticos y las calles vacías te regala una atmósfera inigualable.
Un día lluvioso en el Oriente de Asturias es la excusa perfecta para recorrer Colombres y Ribadesella. Refúgiate en la historia de la Quinta Guadalupe, pasea bien abrigado frente a Villa Rosario en la playa de Santa Marina y aprovecha la luz suave para llevarte fotografías únicas de la herencia americana.
¿Merece la pena hacer la ruta indiana lloviendo?
✅ Lo mejor (Pros):
❌ A tener en cuenta (Contras):
El mapa de tu ruta indiana
Colombres: El museo al aire libre de la emigración
Colombres, capital del concejo de Ribadedeva, no se entiende sin la figura del indiano: aquel asturiano que emigró a América a finales del siglo XIX y volvió forrado, demostrando su éxito a través de una arquitectura ostentosa y colorida.
💡 La libreta de Juan: Fotografía analógica y tormentas. Cuando el día está oscuro, no guardo la cámara, cambio de carrete. Para estas fachadas coloridas bajo la lluvia, cargar un Kodak Portra 400 (o 800 si el día está muy negro) te dará unos tonos espectaculares, saturando naturalmente el verde de los jardines y los rojos de las fachadas. ¿Llueve mucho? Lleva siempre una bolsa de plástico transparente, hazle un agujero para el objetivo y fíjalo con una goma elástica. Rústico, pero infalible para proteger tu equipo en Asturias.
Ribadesella: Los señores del Cantábrico
A unos 20 minutos en coche hacia occidente por la A-8, llegamos a Ribadesella. Aquí el indiano construyó frente al bravío Mar Cantábrico, creando una fachada litoral impresionante.
Entrar en calor: El refugio de la cuchara
Después de pelear con la lluvia racheada del Cantábrico fotografiando Villa Rosario, tu cuerpo te va a pedir tregua. Mi consejo: la lluvia en Asturias se combate con un buen plato de cuchara. Las sidrerías del centro de Ribadesella (cruzando el puente hacia el casco antiguo) son el refugio perfecto para rematar la mañana con una fabada o una sopa de marisco caliente. Secarás la cámara, entrarás en calor y el día gris habrá merecido la pena.
Tu plan de ataque para un día gris (Itinerario sugerido)
Logística general y supervivencia
Si vas a moverte con coche por la costa oriental en un «día de perros», anota esto:

